sábado, 7 de julio de 2012


TANGO, el lenguaje que me permite ser: César Olguín


Realizada el 9 de junio de 2012 en la ciudad de México.
Por Rodolfo León y Marisol Naranjo.


Colectivo Haia: ¿Cómo fue que usted decidió venir y trabajar aquí?

César Olguín: Bueno, en realidad eso no fue una decisión así como un acto de decir “me voy a México a vivir”, sino más bien respondió a una necesidad que tenía de joven de salir de mi país. Entonces ese deseo y los impulsos de la juventud me trajeron aquí a México en el año ’79 y, nada más vine con la idea de estar un tiempo, de conocer un poco de este país, y ese tiempo no era más de un año. Desde entonces han transcurrido 33, y bueno, fueron circunstancias fortuitas las que realmente hicieron que me quedara acá, pero sobre todo una de las causas fundamentales han sido el deseo y las ganas de vivir en este país y más concretamente en esta ciudad. Así fue, digamos, mi llegada. No fue una planificación, al contrario, había sido un deseo de dar una vuelta y conocer. Y dada la juventud de aquellos años y no tener una responsabilidad, era soltero, fue así como emprendí ese viaje con un amigo, y nos fuimos quedando, y seguramente de aquí saldremos, con las patas para delante como dicen.

Colectivo Haia: ¿Cuál ha sido el músico que lo ha influenciado más, digamos, como intérprete y también como compositor?

César Olguín: Bueno, yo no tengo dudas de decir que ha sido Astor Piazzolla quien ha tenido más influencia en mi vida, lo que por una parte es de un profundo agradecimiento haberlo descubierto en mi juventud, de haberlo escuchado, de haberlo conocido. Y en contraparte, también lo difícil que es tener esa carga de una influencia, porque, por toda su labor, por su personalidad, ha sido algo que hasta el día de hoy de alguna manera nos persigue, digamos. Siempre he dicho que aun las nuevas generaciones tenemos nuestras cabezas bajo el zapato de Astor Piazzolla, entonces, hoy en día escribir, componer y tocar tango, difícilmente uno puede lograrlo sin parecerse a Piazzolla.