lunes, 26 de septiembre de 2011

Proyecto Tanguero

Quiero compartir con ustedes el proyecto que he iniciado, se trata de un ensamble, específicamente, un sexteto. En una semana iniciará formalmente el proyecto, pues será nuestro primer ensayo. La formación se compone de flauta, clarinete, violín, guitarra, contrabajo y piano, y nuestra intención es la de aprender a tocar tango, trabajando el estilo a profundidad y ayudando a su difusión, hacer equipo con bailarines y todo aquel que quiera, a través de su arte, disfrutar de este género. Iniciaremos con obras de Piazzolla, para posteriormente llegar al tango tradicional y a los compositores modernos. Por si no conocen a Piazzolla y su "Tango Nuevo" como el lo llamó, les dejo este enlace hacia una de la obras que estará en nuestro repertorio. Si hay alguien que tenga alguna idea que nos pueda aportar será bien recibida y se los agradeceremos enormemente.

Tangueramente... Rodo.



martes, 6 de septiembre de 2011

Poemas de Cavafis









La ciudad

Dices: "Iré a otra tierra, hacia otro mar
y una ciudad mejor con certeza hallaré.
Pues cada esfuerzo mío está aquí condenado,
Y muere mi corazón
lo mismo que mis pensamientos en esta desolada languidez.
Donde vuelvo los ojos sólo veo
las oscuras ruinas de mi vida
y los muchos años que aquí pasé o destruí".
No hallarás otra tierra ni otro mar.
La ciudad irá en ti siempre. Volverás
a las mismas calles. Y en los mismos suburbios llegará tu vejez;
en la misma casa encanecerás.
Pues la ciudad es siempre la misma. Otra no busques -no la hay-
ni caminos ni barco para ti.
La vida que aquí perdiste
la has destruido en toda la tierra.


Ítaca
Cuando te encuentres de camino a Ítaca,
desea que sea largo el camino,
lleno de aventuras, lleno de conocimientos.
A los Lestrigones y a los Cíclopes,
al enojado Poseidón no temas,
tales en tu camino nunca encontrarás,
si mantienes tu pensamiento elevado
, y selecta
emoción tu espíritu y tu cuerpo tienta.
A los Lestrigones y a los Cíclopes,
al fiero Poseidón no encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si tu alma no los coloca ante ti.
Desea que sea largo el camino.
Que sean muchas las mañanas estivales
en que con qué alegría, con qué gozo
arribes a puertos nunca antes vistos,
deténte en los emporios fenicios,
y adquiere mercancías preciosas,
nácares y corales, ámbar y ébano,
y perfumes sensuales de todo tipo,
cuántos más perfumes sensuales puedas,
ve a ciudades de Egipto, a muchas,
aprende y aprende de los instruidos.
Ten siempre en tu mente a Ítaca.
La llegada allí es tu destino.
Pero no apresures tu viaje en absoluto.
Mejor que dure muchos años,
y ya anciano recales en la isla,
rico con cuanto ganaste en el camino,
sin esperar que te dé riquezas Ítaca.
Ítaca te dio el bello viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene más que darte.
Y si pobre la encuentras, Ítaca no te engañó.
Así sabio como te hiciste, con tanta experiencia,
comprenderás ya qué significan las Ítacas.




Paquiderma Vagabunda